Cómo leer el prospecto médico de un medicamento

Cuando el médico nos receta un remedio, quizás una de las primeras cosas que hacemos luego de comprarlo es leer el prospecto. Dominados por la curiosidad abrimos rápidamente el paquete y desplegamos el papel explicativo.

Cómo leer prospecto medicamento

Sin embargo, grande es nuestra frustración cuando nos encontramos con enigmáticas frases como ésta: La acción repositoria del fármaco ayuda a prevenir las recrudescencias causadas por el mantenimiento irregular de los efectos corticoides… Por supuesto, ante semejante vocabulario es imposible entender nada.

En realidad, el prospecto no está destinado a quienes toman los medicamentos sino a los médicos, pero también es obligación del paciente prestar atención a las acciones colaterales o contraindicaciones que el remedio prescripto pueda tener. ¿Por qué? A veces un simple dolor de cabeza o una erupción cutánea pueden ser el efecto secundario de un medicamento.

Si una persona no lo sabe, quizás comience a tomar otro remedio contra esos síntomas, que a su vez le producen otros efectos colaterales y empezar así una cadena de medicamentos sin fin. Además, es de fundamental importancia conocer las contraindicaciones de los remedios, ya que éstas advierten sobre la posibilidad de riesgo del uso de éstos en determinadas enfermedades.

Por lo tanto en SaludyDietas pretendemos develar algunos de esos oscuros términos para que la lectura de los prospectos sea más clara y tengamos una mejor noción de los principios activos que contienen los medicamentos. Comencemos por el principio:

Fórmula: Es la composición del medicamento. En ella se encuentra el o los principios activos y los excipientes necesarios para posibilitar su uso. Por ejemplo, en un jarabe además del principio activo se puede utilizar agua y azúcar (excipientes) en su composición. Dentro de la fórmula el principio activo es el que posee la acción terapéutica.

Acción Terapéutica

Posología: Determina las dosis adecuadas de los remedios. La dosis de un medicamento siempre debe ser prescripta por el médico. La posología debe ajustarse a la enfermedad específica, la gravedad de la afección y la respuesta del paciente.

Reacciones adversas

Antagonismos y antidotismos: Antagonismo designa la oposición mutua entre fármacos, enfermedades o procesos fisiológicos que tienden a neutralizar o impedir la acción o los efectos de otros. Por ejemplo, en el caso de los medicamentos hay algunos que si se toman juntos, se anulan o se potencian. Antidotismo deviene de la palabra antídoto que significa agente que neutraliza una toxina (veneno) contrarresta sus efectos.

Contraindicaciones: Cualquier síntoma o circunstancia especial (por ejemplo, la alergia a uno de los componentes del fármaco) que hace imposible aconsejar el uso de un remedio o tratamiento.

Precauciones y advertencias: En esta parte del prospecto médico se señalan los estados y/o enfermedades ante los que hay que prestar atención antes de tomar una medicación. Entre los estados podemos contar el embarazo o la lactancia; entre las patologías, por ejemplo, la insuficiencia renal o el glaucoma. Es importante informar al médico de estos tipos de estados o patologías o si se está tomando alguna otra medicación y consultar cualquier duda acerca de la medicación a tomar.

Presentación: Señala la forma en que se presentan o se pueden presentar los principios activos, que como ya dijimos, portan en sí el efecto terapéutico. Estas sustancias pueden presentarse de distintas maneras: comprimidos, cápsulas, grageas, jarabes, pomadas, ungüentos, cremas, ampollas inyectables, etcétera.

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